Entonces, comprenderás que siempre respeté el cariño que te tuve, sin esperar nada a cambio. Y que nunca los sentimientos más tristes que mi corazón se vio obligado a sentir, fueron más fuertes que la satisfacción de encontrar amor en los escombros de este corazón.
(Puede suceder)
"Amar sin pedir nada a la vida,
Resanando mil heridas, así yo te quiero a ti...
Quiero, vida, que comprendas que nuestro cariño
Es tan puro como el alma de inocente niño;
Que yo soy sólo de ti,
Que tú eres para mí la vida, la luz y el amor" (Sincera Confesión, Eva Ayllón)
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